Postura PROFEPA
Miércoles 01 de Julio de 2009
La clausura que efectuara la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, (PROFEPA), al complejo Dorado Maroma y Marina Maroma es un golpe bajo, pues se da cuando apenas el destino comienza a recuperarse por la baja sufrida en la ocupación hotelera por la contingencia sanitaria de la influenza humana, coinciden regidores de Solidaridad.

“La Propepa últimamente ha realizado visitas esporádicas, clausura hoteles y daña la imagen, daña la inversión, etc.”, acusó el séptimo edil Hilario Gutiérrez Valásis.

Mientras que, Noel Crespo Vázquez fue más directo al señalar, que había un 85% de ocupación hotelera asegurada ese complejo hotelero, lo cual derivaría en más empleos, ahora perdidos por el actuar de la Profepa.

“Sabemos que es un tema de índole federal, yo creo que lo más importante es el diálogo que pueda establecer el municipio con los inversionistas y constantemente recordarles que pueden incurrir en acciones que más tarde puedan ser penalizadas como lo estamos viendo con las actuaciones de la Profepa últimamente”, expuso Hilario Gutiérrez Valásis.

Manifestó, “lo principal es que los inversionistas sepan que el ahorrarse violaciones a la ley, incrementar la densidad aprobada por devastar el manglar puede tener repercusiones a corto, mediano, largo plazo y lo vemos porque la Profepa está tomando cartas en el asunto”.

Sin embargo, reconoció que el manglar es sumamente importante para la preservación del ecosistema, pues “sirve como filtro de las aguas, es una gran fuente de nutrientes, de acuerdo a estudios realizados estos nutrientes sirven para los arrecifes”.

Además, el mangle sirve como una barrera natural de contención ante cualquier fenómeno hidrometeoro lógico, como el impacto de un huracán.